El complejo de Electra fue propuesto en contraposición al complejo de Edipo, puesto que se designa con este nombre a la versión femenina de éste. Su autor, Carl Jung, lo resume como una atracción afectiva de la niña hacia la figura del padre. Esta etapa supone el proceso de maduración de la mujer.

Tiene su origen, al igual que el complejo de Edipo, en la mitología griega. Electra fue hija de Agamenón y Clitemnestra. Según la leyenda, la madre de Electra (o su amante) mató a Agamenón al volver de la Guerra de Troya. Fue entonces cuando Electra planeó matar a su madre y el amante de ésta, animando a su hermano a matarlos.

Según explica Jung, esta etapa es muy común entre las niñas durante algún período de la infancia (que suele comenzar a los 3 años), aunque a veces va más allá (normalmente se resuelve en unos dos años). Durante esta etapa, la niña muestra un enamoramiento (también llamado fijación afectiva) hacia su padre, hecho que puede ocasionar cierta rivalidad con su madre.

A pesar de las claras similitudes con el complejo de Edipo, el complejo de Electra posee tres características que lo hace diferente:

  • Zona erógena: La niña posee dos órganos sexuales, clítoris y vagina. Al principio se centra en el primero (envidia del pene), aunque finalmente acepta su “castración” y con ello asume su papel pasivo
  • Objeto erótico: Al principio de ambas etapas, la madre es el objeto erótico, pero el instinto de conservación de la especie generará la fijación hacia su padre, centrándolo como objeto erótico
  • En un intento por resolver el complejo de Edipo, termina involucrada en el complejo de Electra

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