Para empezar, dejo las acepciones que le otorga la RAE al término “formación“:

  1. Acción y efecto de formar o formarse
  2. Forma (configuración externa)
  3. Perfil de entorchado con que los bordadores guarnecen las hojas de las flores dibujadas en la tela
  4. Conjunto de rocas o masas minerales que presentan caracteres geológicos y paleontológicos semejantes
  5. Reunión ordenada de un cuerpo de tropas o de barcos de guerra

En este contexto, la formación se refiere a la primera acepción, en la que se asume que formar se entiende como: “Preparar intelectual, moral o profesionalmente a una persona o a un grupo de personas”.

La formación es un proceso que se engloba dentro del aprendizaje permanente. Sus objetivos se dividen en sociales, culturales y profesionales, ya que ésta incluye la innovación, la inclusión social y la ciudadanía activa.

Este proceso tiene como elementos básicos la didáctica, el currículum y la organización. Se trata de satisfacer las necesidades personales de desarrollo profesional y de crecimiento personal, además de fomentar el crecimiento organizacional. Por ello, se practica (o debería practicarse) de forma habitual en la empresa, el sector público y el tercer sector.

La formación surge como necesidad de modernizar el sistema de aprendizaje, ya que el modelo tradicional de aprendizaje-trabajo-jubilación ya no es adecuado para la sociedad actual. El aprendizaje se ha convertido en un proceso a lo largo de la vida, donde estas etapas dejan de estar diferenciadas; por tanto, los sistemas de aprendizaje deberían reflejar e incluir el aprendizaje durante estas diferentes etapas.

Según Oliver (2007):

“La formación es la intervención educativa que se lleva a cabo de manera consciente -tanto por parte del formador como por parte del alumno- con el objetivo de que se produzca un cambio individual, personal y humano (capacidades, destrezas, aptitudes, actitudes…), y de la organización. Este término se utiliza actualmente, de acuerdo con la mayoría de autores, para determinar acciones formativas que se llevan a cabo posteriormente a la educación básica con la finalidad de mejorar la competencia profesional de los trabajadores”

(Oliver, M. F. (2007) La formació per a la docència. Edicions Ferran Sintes. (p. 246))


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