Anteriormente, llevé a cabo una pequeña comparativa entre la psicología cognitiva y la psicología conductista. No obstante, terminé exponiendo los argumentos que justifican el motivo para decantarme por la psicología cognitiva.

Antes de entrar en profundidad con las críticas que podría plantear la psicología conductista a la cognitiva, he de decir que bajo mi punto de vista tienen una similitud a destacar: Si bien cada una tiene su objeto de estudio claramente definido y diferente el uno del otro (relación individuo-ambiente vs. Procesos mentales), ambas corrientes psicológicas estudian ese objeto partiendo de una perspectiva muy mecánica; ya que se obvia la influencia que pueden tener las emociones o factores ambientales.  Por ello, considero que la principal crítica a la psicología cognitiva podría ser la comparativa que ésta establece entre la mente y un ordenador. Hoy en día hay bastantes afirmaciones que establecen diferencias tan claras que se duda si algún día podrá alcanzarse el nivel de procesamiento de información de la mente humana con un ordenador.

Concretamente desde la psicología conductivista, se podrían plantear distintas críticas al cognitivismo. En primer lugar, la psicología cognitiva alberga diversas teorías sobre los procesos mentales que a su vez son claramente diferenciadas (como el modelo de Siegl o el aprendizaje significativo de Ausubel). En segundo lugar, otra crítica consiste en el papel que se le da al sujeto; si bien desde la psicología conductista, se considera que el individuo únicamente responde a los estímulos que le presenta el entorno (sujeto pasivo), la psicología cognitiva postula que el individuo es el que desarrolla diferentes procesos que le llevan a interpretar la realidad de una manera o de otra (sujeto activo). Por ello, en tercer lugar, la psicología conductista podría criticar la escasa interacción entre el individuo y el ambiente. Para el conductivismo es la base de sus teorías, mientras que el cognitivismo únicamente se centra en los procesos mentales que subyacen en cada situación a la que se enfrenta el individuo. Finalmente, otra crítica que podría plantearse desde el enfoque conductista a la psicología cognitiva podría ser que el estudio de la mente parte de dividirla en “unidades” (los diferentes procesos) y estudiarlos por separado.

Como conclusión, he de decir que, si bien son enfoques claramente diferenciados por su objeto de estudio, ambas son bastante complementarias. Por eso el enfoque cognitivo-conductual es el más aceptado y validado empíricamente hoy en día; ya que éste combina los elementos de la psicología cognitiva junto con los de la psicología conductista para explicar el comportamiento de los individuos.


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