Me había planteado hacer una sencilla lista de motivos por los que vale la pena viajar, pero creo que es mejor que además de eso, te vaya contando algunas de mis experiencias.

  • Conocer mundo, integrarte en otras culturas y ver cómo vive cada una de ellas

¿Que significa conocer mundo para mí? Gracias a mis padres, tuve la suerte de vivir en México durante unos años y pude llegar a integrarme en su cultura. Creo que cada sitio guarda tesoros que solo puedes ver si los visitas, en el caso de México, no solo los cenotes, las playas y las pirámides de Chichén-Itzá; también la gente, las costumbres e incluso cómo celebran las festividades como Navidad, el Día de los Muertos o el Día de la Independencia.

  • Aprender y practicar otros idiomas

Durante todo el mes de agosto estuve residiendo en Helsinki, y como no tengo ni idea de ninguno de sus idiomas oficiales (finés y sueco), pude echar mano del inglés. Al principio me preocupaba no saber desenvolverme, ya que llevaba años sin utilizarlo a diario. Pero cuando llegué a Helsinki, me di cuenta de que no me quedaba otra. De esta experiencia me di cuenta de dos cosas: mi inglés es bastante mejor de lo que pensaba y de lo mucho que recuerda el cerebro aunque no lo utilicemos.

  • Vivir nuevas e interesantes experiencias

Creo que una de las cosas más bonitas es cuando vuelves a casa, o incluso en el avión de vuelta, y te detienes a recordar todo lo que has hecho. Todas esas experiencias vuelves a vivirlas cuando piensas en ellas, cuando las compartes o incluso cuando planeas el próximo viaje. En mi caso, recuerdo el verano de 2015, en el que viajaba sola y tenía que hacer escala en Madrid. El vuelo de Palma despegaba por la mañana, sobre las 9 y a las 15.15 salía el de Madrid, así que me sobraba tiempo (El vuelo Palma-Madrid tiene una duración de 1h 15min aprox.). Desgraciadamente, por causas meteorológicas (caía una gran tormenta de verano) el primer vuelo salió casi cinco horas tarde. Salí corriendo del avión (porque aterrizamos a las 15 en punto) y en la pasarela que conectaba con el aeropuerto había dos auxiliares de vuelo con papeles. Me preguntaron a donde iba e inmediatamente después de contestarles me dijeron: “No hace falta que corras” (yo pensé que tendrían la amabilidad de esperarme, ya que el aeropuerto de Madrid es inmenso), y continuaron: “El avión se irá sin ti”. Nunca había viajado sola, iba sin móvil, sin dinero, mi familia me esperaba en el aeropuerto de Cancún esa misma noche (por la diferencia horaria) y el próximo vuelo salía al día siguiente. Supongo que basta con decir que llegué 24h más tarde, pero todo salió bien… Para mí fue una aventura, y siempre que la recuerdo me echo a reír. (¿Quieres saber cómo termina la historia? Déjame un comentario!)

Categorías: Viajes

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