Cuando decidí hacer el viaje ya sabía que iba a tener poco tiempo por los exámenes, pero la verdad es que este viaje es el que he preparado con menos tiempo y solo puedo echarle la culpa a la procrastinación. Quería hacer una lista con todo lo que iba a llevar en el equipaje y cómo lo iba a distribuir para que fuera lo más práctico posible y terminé por hacer la maleta el último día por la noche y preparando la mochila la mañana antes de irme. También me hubiera gustado hacerme tuppers de comida y finalmente pasé por el súper a comprar ensaladas preparadas. Y así un largo etcétera. Pero creo que no me he dejado nada; bueno, sí… Por una vez creo que no he llenado el equipaje con una cantidad exagerada de “porsiacasos” y creo que solo he cargado en el coche lo necesario.

Alojamiento. Tengo que reconocer que se me pasó por la cabeza dormir en el coche, aunque solo fueran algunas noches, pero finalmente el frío, mi familia, el tamaño del coche (recordemos que es un Fiat 500); pero sobretodo mi compi de viaje; hicieron que me decantara por buscar hoteles o apartamentos asequibles. Así que un mes antes del viaje, dediqué un domingo por la tarde a estudiar las diferentes opciones y fui reservando habitaciones en Booking.com.

Booking.com

El coche. Sabía que más o menos por estas fechas le tocaba pasar la revisión para hacerle los cambios de aceite y todo lo demás que se le hace a un coche en las revisiones del mecánico. Así que llamé y me dijeron que el mismo día podrían tenerlo. Finalmente, tardaron dos días más y lo recogí el día justo antes de irme porque resultó que perdía líquido refrigerante y todo se complicó un pelín. Así que es importante no dejar la revisión para el último momento (como yo), y tener en cuenta posibles imprevistos que puedan surgir. La misma mañana antes de embarcar fui a comprar las cadenas para la nieve (después de informarme, me decanté por las de tela), porque lo estuve posponiendo y al final fui corriendo toda la mañana. También tuve que comprar el bozal para Sheldon, porque es uno de los requisitos para que Sheldon viaje en Barco. Por lo que respecta al coche, no podía olvidarme de:

  • Pasar la revisión
  • Llevar los papeles en la guantera
  • Accesorios para el coche: Líquido anticongelante, cadenas para la nieve, soporte para móvil…

Sheldon. Me estuve informando y, además del bozal (que finalmente no tuve que ponérselo), es obligatorio llevar el pasaporte del perro y la vacuna antirrábica al día. Además, en el barco los perros deben estar en el contenedor habilitado para ellos en jaulas individuales. Así que la lista de “musts” de cosas de Sheldon es esta:

  • Pasaporte
  • Comedero y bebedero: Compré estos porque se doblan hasta caber en prácticamente cualquier sitio 
  • Correa extensible: No creo que sea algo imprescindible, Sheldon está acostumbrado a las correas cortas, pero quería que el viaje resultara lo más cómo para él.
  • Bozal: requisito indispensable para el barco. Yo le compré uno de tela finito, que no cubría la parte frontal del morro. Lo más importante es que al perro le resulte lo menos incómodo posible y que sea de su talla; es verdad que suelen venir con una cinta ajustable que se cierra con un enganche de ‘click’, pero es importante que el ancho del bozal no le apriete demasiado ni le quede suelto.
  • Comida para, mínimo un día (no me voy a ningún sitio en el que no vaya a poder comprar comida y veía innecesario cargar con la comida para dos semanas). Sí que es verdad que viene bien tener un saco grande en el coche y llevar una o dos raciones en tuppers o bolsitas a la habitación.
  • Accesorio para el coche: Normalmente, tengo habilitado el maletero como espacio para Sheldon con su sábana y todo, pero llevando equipaje, busqué esta alternativa. El Fiat 500 es un cuatro plazas y por eso no tuve más remedio que ponerlo en un lateral, pero leyendo sobre este accesorio, es recomendable tener dos enganches para colocar al perro en el asiento de en medio y engancharlo en dos puntos para menor impacto si hubiera un accidente (IMPORTANTE: Es altamente recomendable usar arnés y evitar el uso de collar dentro del coche para que no haya riesgo de asfixia).
  • Manta: Al principio se la puse en el coche porque pensé que iba a estar más cómodo, pero él la quitó. También me vino bien para la jaula del barco y en los hoteles evité que se tumbara en la cama (la mayor parte del tiempo) gracias a su manta.
Terminó con la manta en el suelo y el enganche le daba libertad para subir y bajar del asiento según le apetecía.

Equipaje. Por una vez no tenía limitaciones de espacio (aparte de lo “grande” que es el maletero del Fiat), sin embargo, no llevo demasiado y eso que la ropa de invierno abulta mucho más que la de verano. También es verdad que ya iba con la idea de, como en los últimos viajes, comprar alguna sudadera como souvenir. Como casi siempre que hago viajes de más de 10 días, divido el equipaje entre:

  • Equipaje de maletero (el “grande”): el que meto en el maletero y prácticamente me olvido de él hasta que llego al hotel
    •  El maletero del Fiat quedó así:
  • Ropa: un jersey, una sudadera, un pantalón, un par de zapatos, camisetas, ropa interior, un abrigo grande, ropa de invierno (gorro, bufanda, guantes).
    • Provisiones “extra”: patatillas, quelitas, embutido, agua, comida para Sheldon
    • Otros: cosas de Sheldon, servilletas de papel en la guantera, barritas de cereales, accesorios para el coche (kit básico de limpieza, cadenas…), etc.
  • Equipaje de mano: la mochila compacta que llevo a todas partes con el portátil, cuaderno, provisiones, etc.
    • En la mochila llevo todo esto: portátil, cargadores, Mikado (juego de mesa apto para dos: disponible aquí), dos raciones de comida, barritas de cereales, agua, cartera, ropa interior (por si acaso), chicles, auriculares, toallitas húmedas…
Primer viaje con Sheldon   Día 1
Categorías: Viajes

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