Embarque y llegada a Barcelona

El día antes de salir, me avisaron de que, en vez de salir a las 13.00 de Alcudia, el barco saldría a las 12.30 de Palma, por la previsión de mal tiempo. Como ya he contado durante la preparación del viaje, el primer día empezó deprisa y corriendo y eso no hizo más que ponerme más nerviosa.

La tarde antes había ido a recoger el coche y por la noche sobre las 23.00 estaba terminando el equipaje (para mí, eso es tardísimo). Aún así, me levanté a las 6 porque tenía un montón de cosas que hacer. Terminé de preparar el equipaje, vacié el maletero del coche, cargué todas las cosas y salí. Casi me dejo a Sheldon, pero antes de arrancar, vuelvo, lo ato con su “cinturón de seguridad” y salimos. Pero no vamos al puerto, todavía. Primero vamos a la tienda de accesorios para coches porque, como ya he dicho, no había comprado las cadenas para la nieve. También aprovecho y paso por la gasolinera (no son ni las 9 de la mañana y ya me he gastado casi 100€). Paso a comprar el bozal (compruebo que le esté bien y veo lo poco que le gusta), me paro en el súper a por provisiones y salimos hacia el puerto. A todo esto, ya eran 10, así que voy al puerto (porque los pasajeros que llevan vehículo deben estar ahí unos 90’ antes).

Después de equivocarme de terminal y casi meterme en el barco con los camiones de mercancías, encuentro la fila de pasajeros con vehículo, me planto allí y Sheldon y yo aprovechamos para andar (y así él hace pis y caca, para no ensuciar la jaula). Se ve que él no está nervioso porque a los 10 minutos le veo así:

En fin, que la cola empieza a avanzar mientras nos piden las tarjetas de embarque. Yo veo que casi todo el mundo lo lleva en papel y además tienen una cartulina en el salpicadero que pone “Destino Barcelona” o algo así. Yo no llevo nada aparte de las tres tarjetas de embarque en pdf. Igualmente, al equivocarme de terminal, aprovecho para pasar por el punto de información donde me dicen que con el pdf en el móvil basta. Al rato pasa el revisor con el lector para el código del pdf y todo correcto. No menciona nada de la cartulina. Aparcamos los coches y se aprovechan del tamaño de mi Fiat para encajonarme en la esquina del barco (el coche que iba delante mío no cabía y lo colocan en otro sitio). Cojo mi mochila, los papeles del perro, el bozal por si acaso, correa, bebedero y creo que no me he dejado nada (al rato me da rabia darme cuenta que me he dejado las chuches de Sheldon).

Total, que salimos del coche. Nadie te dice nada, ni te indican hacia donde tienes que ir. Me había parecido ver la caseta de los perros al entrar pero no estoy segura. También había leído que primero tenía que pasar por recepción pero tampoco veo nada que me indique dónde está. Veo que cada vez queda menos gente en la cubierta y decido seguir a un grupo. Me paro en la caseta de mascotas, donde una pareja muy amable me indica que tenemos que esperar ahí mientras llega el encargado. Para mi sorpresa, el espacio es limpio, grande y ventilado. Después de adecuarle la jaula, me voy y me indican en qué zona del barco debo colocarme. Me instalo y me pongo a escribir. También he dormido a ratos, entre las dos visitas que le he hecho a Sheldon. En la primera ya he visto que él estaba bien y ya me he quedado tranquila.

A las 18 ya me había comido las dos ensaladas y dos barritas y había escrito los borradores de cuatro posts. Es lo que tiene estar sin cobertura. Había wifi, comprando una tarjeta prepago por 3€ tenías acceso al wifi durante 5 horas. No sé si ha sido más por los 3€ o por el tener que ir a nosédonde a comprar la tarjeta, pero al final se me ha pasado relativamente rápida la travesía (teniendo en cuenta que el avión tarda unos 30’ de Palma a Barcelona y que he estado metida en el barco 8 horas por el capricho de llevar a Sheldon; también es verdad que volví hace tres semanas de República Dominicana y en el avión, con el poco espacio, la escasez de movimiento y todo lo demás; se hace mucho más largo).

Ya de noche, hemos llegado a Barcelona.

Importante: Cuando llegué al coche, al haber estado en cubierta todo el trayecto, se había quedado impregnado por una capa de suciedad, mezcla de sal, contaminación y agua congelada; por lo que estuve la media hora que tardaron en atracar, limpiando los cristales y espejos.

Día 0 Primer viaje con Sheldon Día 2
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