Cruzamos los Pirineos y llegamos a Bilbao

Como sabíamos que nos esperaban unas 7 horas de coche (no hay que olvidar que queríamos evitar autopistas y peajes), decidimos salir pronto. A las 8 ya estábamos desayunando en el súper buffet del All Suites Bordeaux Lac, y salimos poco más tarde.

Hasta que no nos acercamos a la frontera no fuimos conscientes de dos cosas: la primera, ya teníamos ganas de llegar a casa. Y la segunda, que a pesar de que no somos de allí y que prácticamente tampoco conocemos la zona, al llegar a territorio español nos sentimos como en casa: coches con matrícula de España, letreros en castellano (en parte, porque todo está señalizado en vasco también).

Y digo lo de sentirse como en casa, sobretodo por el tema de la comida. Nos habíamos tenido que adaptar a comer entre las 12 y las 13 durante todo el tiempo que estuvimos fuera de España y eran prácticamente las 14 cuando entramos en Euskadi (País Vasco). Pero estábamos tranquilos porque sabíamos que encontraríamos diferentes alternativas para comer. Además, para quien no lo conozca, en esta región de España (aunque creo que España en general), se come genial.

Y efectivamente, llegamos pasadas las 15 cuando decidimos parar a comer en San Sebastián. Nos salvó Google, porque ya teníamos hambre y pusimos en el buscador «comer cerca de aquí». Nos salieron un par de sitios, pero al final decidimos comer en uno llamado Aratz.

La comida, genial. La relación calidad-precio, bastante bien. Y la atención, a pesar de estar el sitio lleno y no tener reserva, de diez. Eso sí, Sheldon tuvo que quedarse en el coche (this is Spain).

Finalmente, a eso de las 18, llegamos al hotel: Ibis Bilbao Barakaldo. Lo primero que nos sorprende es que hay dos hoteles, prácticamente con el mismo nombre, uno al lado del otro. El otro hotel se llama Ibis Budget Bilbao Barakaldo, y estaba situado justo detrás. No llegamos a entrar, pero el edificio se veía un poco más antiguo y más pequeño, deduzco por el nombre que se trata de habitaciones un poco más económicas.

Respecto al hotel en el que nos quedamos, lo mejor, sin duda es el restaurante (donde cenamos esa misma noche). Es un hotel típico de polígono industrial, muy frecuentado por ejecutivos que están de paso. Las habitaciones son considerablemente pequeñas, por lo que no lo recomendaría para más de tres o cuatro días. Por todo lo demás, está bastante bien.

Estábamos cansados, así que después de deshacer la maleta (nos quedamos tres días, así que nos tomamos la molestia de deshacerla), fuimos hasta un centro comercial que estaba por ahí, paseamos con Sheldon y se hizo hora de cenar.

Día 10Primer viaje con SheldonDía 12

¿Qué ver en Bilbao?

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