Un sesgo cognitivo (o prejuicio cognitivo) es un efecto psicológico que causa una alteración en el procesamiento mental, lo que provoca una distorsión, juicio errado o una interpretación ilógica o incoherente sobre la base de la información disponible. 
En cuanto a los sesgos más estudiados, podemos encontrar los siguientes:
  • Sesgo retrospectivo (a posteriori): se trata de la tendencia a ver acontecimientos pasados como predecibles
  • Sesgo de correspondencia (error de atribución): es el énfasis excesivo a las explicaciones, comportamientos o experiencias de otras personas
  • Sesgo de confirmación: es la investigación o interpretación de información que confirma preconcepciones
  • Sesgo de autoservicio: consiste en la tendencia a exigir más responsabilidad para los éxitos que para los errores o la interpretación favorable para propios propósitos de alguna información ambigua
  • Sesgo de falso consenso: es la tendencia experimentalmente corroborada de creer que las propias opiniones, valores, hábitos o creencias están más extendidos entre otros individuos de lo que están realmente
  • Sesgo de memoria: consiste en la mejora o el deterioro de un recuerdo
El efecto halo, el efecto Pigmalión, el efecto Dunning-Kruger o incluso el efecto bar en la Universidad podrían considerarse sesgos cognitivos… ¿estás de acuerdo? ¿Se te ocurre alguno más?

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