Para todos los estudiantes se nos están terminando las vacaciones (en España no empezamos las clases hasta principios/mediados de Septiembre), toca volver a la realidad y te planteas el principio del curso como punto de partida para organizarte mejor. Que sí, que igual ya has leído mi post sobre la organización (Cuestión de organizarse) y has podido aplicar algunos de las técnicas que utilizo yo… Pero, ¿qué hay de las clases? ¿Cómo lo hago para que no cunda el pánico cuando llegan los exámenes? A continuación te presento el método que me ha ido mejor a mi desde antes de empezar a estudiar en la Universidad.
 
En clase: 
Aquí es muy importante tener en cuenta un factor muy importante. En el instituto yo solía tener libros de texto sobre los que cada profesor basaba sus clases, pero en la universidad la mayoría de profes se basan en sus propios apuntes (eso sí, siempre te recomiendan bibliografía o la incorporan como material obligatorio). Teniendo en cuenta esto, la verdad es que mis “técnicas” no varían mucho dentro del aula.
¿Qué hacía yo en el instituto?
Simplemente dedicaba las clases a atender, siguiendo los libros de texto y en caso de ser necesario igual añadía algo que no apareciera y a lo que el profesor le pudiera dar importancia. Utilizaba subrayador (esos de colores “fofi” que hemos tenido la mayoría de estudiantes) para marcar lo importante. Pero sí que es verdad que lo importante era escuchar lo que el profesor decía, porque es ahí donde te das cuenta a qué le da más hincapié (y tiene más posibilidades de entrar en el examen).
¿Qué hago en la Universidad?
Reconozco que agradecí que en la Universidad se fuera más por libre, y que sea cada profesor el que elija si va a utilizar algún manual de referencia y cuál va a ser (normalmente, suelen tener algún libro propio como manual de la asignatura, y te recomiendan encarecidamente que lo compres). Aunque quizás no le causes una buena primera impresión, yo no soy muy partidaria de eso por dos motivos: 
1. Suelen hablar en las clases de lo mismo que tienen publicado en el libro
2. Estoy en un proceso de deshacerme de cosas materiales que no me vayan a ser de utilidad a largo plazo, y normalmente un manual teórico sobre una asignatura concreta de la carrera no lo volverás a abrir a no ser que tengas que repetirla (algún día explicaré el por qué y el cómo empecé a deshacerme de mis pertenencias).
Por tanto, casi siempre opto por no comprar manuales y seguir las explicaciones que se dan en clase. Eso sí, siempre con el portátil encima de la mesa, tecleando a toda velocidad aquello que exponen las diapositivas (aunque la mayoría de los profesores suelen publicarlas, me gusta ir pasando la información proyectada junto con las posibles aclaraciones expuestas). También intento quedarme con los enlaces a los vídeos o artículos que nos muestren en clase y que sean de libre acceso, me los descargo y los adjunto al documento de apuntes. Siempre utilizo un mismo documento para cada asignatura, y voy añadiendo la información complementaria o enlaces de cada sesión. 
Fuera de clase:
Antes de empezar con esta sección, voy a aclarar un par de cosas:
1. No me gusta memorizar el temario palabra por palabra
2. En comparación con mis compañeros, suelo dedicar más tiempo al trabajo diario y bastante menos a la época de exámenes.
¿Qué hacía yo en el instituto?
Reconozco que en esa época, el trabajo diario era mínimo; si tenía deberes, los hacía y el día antes del examen (o dos días antes si había mucha materia) me solía leer unas dos o tres veces a conciencia el temario y con eso solía bastar. Recuerdo que por mi “norma” de no memorizar tuve bastantes problemas con los exámenes de Historia, en los que siempre me quedaba corta ya que las preguntas eran de desarrollo.
¿Qué hago en la Universidad?
Ahora la cosa ha cambiado (al menos en parte). Cada día suelo dedicarle unas 2 o 3 horas a la uni. En ese tiempo, me gusta terminar los apuntes, complementar con alguna bibliografía recomendada que me haya resultado interesante o adelantarme a los apuntes de la siguiente sesión. Me gusta releer los apuntes, y sobretodo organizarlos bien para que queden ordenados y “bonitos”, para que en la época de exámenes me resulte más cómodo. Aparte de esas dos o tres horas, suelo necesitar más tiempo para dedicárselo a trabajos en grupo o exposiciones, aunque a veces las “tomo prestadas” de mi tiempo asignado a la universidad. En la época de exámenes con la misma técnica de releer los apuntes unas dos o tres veces al día, pero ahora suelo empezar antes porque hay bastante más temario.
 
Y ya para terminar…
Quiero dejar claro que esta no es una guía que te asegure tener éxito en el instituto ni en la universidad, simplemente es lo que yo he ido haciendo durante esas épocas de mi vida y he visto que me ha funcionado (mejor o peor) para sacar adelante lo que me he propuesto. Como “consejito extra”, recomendaría la organización diaria y semanal mediante un horario en el que apuntes todo lo que tienes que hacer (o deberías hacer) y cuánto tiempo piensas dedicarle.
Si necesitas ayuda o tienes alguna duda más, ponte en contacto conmigo mediante comentario o mensaje privado y te echaré una mano en lo que pueda.
 
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