La terapia de conducta es un tipo de tratamiento psicológico, basado en la psicología experimental, desde el enfoque de la conducta que, aunque viene predispuesta por la biología, puede verse modificada por el aprendizaje y la aplicación de patrones de comportamiento y pensamiento. Su fundamentación es empírica y teórica.

  • Primera ola: Terapias conductistas
    • Surge como reacción a las terapias psicoanalíticas iniciadas por S. Freud
    • Éstas se basan en el condicionamiento
    • Técnicas: asociación de estímulos, habituación o sensibilización a ellos y/o extinción de reacciones a estímulos
    • Utilización: tratamiento de fobias y creación o restablecimiento de patrones conductuales
  • Segunda ola: Terapias cognitivo-conductuales
    • Surge por la falta de información sobre los procesos implicados en la percepción y la reacción, y la escasa efectividad de las terapias conductistas
    • Se basan en el pensamiento y el procesamiento de la información como origen de la conducta
    • Objetivos: Cambiar las cogniciones o emociones causantes de la conducta desadaptativa
  • Tercera ola: Terapias de tercera generación
    • Necesidad de contextualizar a la persona (visión holística), es decir, buscan un cambio a nivel profundo
    • Concibe los problemas psicológicos como causas del contexto sociocultural del individuo
    • Ejemplos: Psicoterapia analítico-funcional, terapia conductual dialéctica y la terapia de aceptación y compromiso
    • Un ejemplo de técnicas dentro de esta corriente es el Mindfulness.

 


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