Aviso: Si tienes en mente viajar a un destino en temporada alta, en hoteles de lujo y comiendo en restaurantes con estrellas Michelín, este no es tu post.

A continuación te dejo algunas opciones básicas para viajar a bajo coste. Ya te digo que tendrás que dedicarle algo de tiempo a la organización del viaje, tendrás que renunciar a ciertas comodidades y probablemente tomarás algunos riesgos durante tu experiencia; pero valdrá la pena.

Antes de exponer ciertas técnicas o aplicaciones concretas que te pueden ayudar a reducir tus gastos durante un viaje, a nivel general es importante tener en cuenta un elemento fundamental antes de empezar el viaje: Organización. Con esto no me refiero a que sea imprescindible planificar cada actividad al detalle antes de salir, pero sí que viene bien hacer una primera búsqueda de posibles destinos y las diferentes opciones (y rangos de precios) con los que podremos encontrarnos en cada destino. En base a esa búsqueda inicial, estableceremos un presupuesto orientativo de lo que queremos (o esperamos) gastar en los tres pilares de un viaje: alojamiento, transporte y comida. También es altamente recomendable empezar a reservar con antelación, ya que tendremos más tiempo para comparar precios e incluso suele haber mejores ofertas. Personalmente, me gusta evitar la temporada alta del destino, ya que suelen aprovechar para encarecer los alojamientos y vuelos.

Consejo extra: Últimamente me he aficionado a reservar los conocidos free tours, que suelen estar disponibles en la mayoría de ciudades grandes, se ofrecen en varios idiomas y suele haber disponibilidad diaria. Hay que decir que, si bien “free” puede traducirse como gratis, en este caso se refiere a que es un tour “abierto”. Aunque no establecen un precio, se suele dar una cantidad (normalmente, yo doy 10€, pero puede variar en función de si las explicaciones del guía me han gustado más o menos).

Dentro de las tres categorías en las que suelen dividirse los gastos de un viaje, podemos encontrar diferentes opciones en cada una de ellas:

  • Alojamiento
    • AirBnb: Página web donde puedes reservar una habitación o una cama de un particular a bajo coste. Suelen tener referencias de otros huéspedes, así como una descripción del alojamiento y fotos.
    • Couchsurfing: Muy similar a la anterior, pero en este caso no hay dinero de por medio, sino que tú también te ofreces como anfitrión, y también puedes solicitar alojamiento a los miembros de esta comunidad.
    • Booking: Si no te convencen las opciones anteriores, esta es una página donde se pueden encontrar muy buenas ofertas (sobretodo si buscas con antelación) de diferentes opciones de alojamiento:
      • Hostales, albergues, hoteles…
      • Habitaciones compartidas: Si no te importa compartir habitación, es una experiencia muy interesante ya que además de ahorrar, conoces a viajeros de otros países que están en la misma situación que tú y puedes compartir experiencias con ellos.
    • Housesitting: Aunque no lo he probado, es bastante interesante ya que esta plataforma pone en contacto a anfitriones con casas (y mascotas) para que te hagas cargo de ellas mientras ellos no están.
    • Aupair: Trabajando de aupair, una familia contrata tus servicios a cambio de que hagas las tareas del hogar, cuides de sus hijos o ambos a cambio de alojamiento y comida (y un sueldo).
    • Viajar de noche: Aunque es una forma alternativa, y si tienes el sueño ligero no es demasiado agradable, buscar autobuses o trenes nocturnos es una buena opción para ahorrarse una noche de hotel, además de que te proporciona la posibilidad de conocer diferentes ciudades en un mismo viaje.
  • Transporte
    • Skyscanner: Es una página que te facilita las opciones más baratas en cuanto a vuelos para viajar a cualquier destino e incluso, si no tienes muy claro a dónde ir, con la opción “Cualquier lugar”, te muestra las opciones ordenadas por precios.
    • Blablacar: Plataforma online que permite compartir coche para poder dividir gastos, haciendo así que salga más barato por persona
    • Transporte público: Sobretodo cuando se viaja a grandes ciudades, es muy buena idea mirar qué transporte público hay y si existe la posibilidad de adquirir una tarjeta para varios días (normalmente la hay, y sale más económica), además de que cuando empiezas comprando pases individuales, no te das cuenta y termina saliendo bastante caro.
    • Viajar en coche: Como tipo de viaje, es uno de mis preferidos. Aunque tengas que asumir el coste de la gasolina, si vas con amigos, ese gasto se reparte. Además, si el coche no es muy pequeño, te puedes plantear dormir en el coche e incluso para ahorrar tiempo, hacer turnos para conducir durante la noche.
  • Comida
    • Restaurantes locales: a pesar de que los sitios orientados a turistas suelen estar más publicitados por hoteles y agencias (suelen llevarse comisión), creo que es mucho mejor dejarse llevar por el instinto y elegir un restaurante local, ya que normalmente los precios serán más asequibles.
    • Street-food: Aunque sea muy cómodo sentarse en una mesa a comer con cubiertos, es muy divertido ver qué ofrecen los puestos de comida callejeros y comer mientras paseas, además, suele ser bastante más económico que comer en un restaurante convencional
    • Supermercado: No es la opción que más apetece, pero tanto si tienes cocina en tu alojamiento como si no, pasarse por un supermercado a por víveres suele ser una buena idea para ahorrar algunos euros. Aunque no tengas cocina ni nevera, siempre podrás comprar pan de molde y hacer unos sándwiches o incluso suele haber platos preparados (que normalmente son de gastronomía local) y eso es muy económico.

Hasta aquí algunos de los consejos que mejor me han funcionado a mí, ¿conoces alguno más?

Booking.com

 

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